En el mundo médico y terapéutico es tiempo que ciertas cosas comiencen a cambiar.


Respeto a nuestros hijos.


LOS PADRES DEBEMOS DEFENDER, PEDIR Y ESPERAR EL RESPETO A NUESTROS HIJOS SIEMPRE

En nuestras clases partimos de las habilidades presentes, con niños cómodos, conectados, sintiendo, en base a sus motivaciones e intereses, expandiendo lo posible


Pedimos a nuestros hijos que se esfuercen, nos esforzamos nosotros para obtener lo que queremos, valoramos el esfuerzo y el sacrificio. Quizás es momento de revisar el valor real del esfuerzo porque en realidad 
Cuanto más fácil, más rápido se aprende
Quizás podemos valorar otras características del proceso de aprendizaje, y comenzar a movernos y actuar de formas más cómodas, más sutiles, más fáciles. 
Quizás pueden permitirse probar reducir el esfuerzo ustedes mismos y ver qué pasa.... quizás se sorprendan...

Hay muchas cosas que podemos observar para potenciar el aprendizaje de nuestros hijos. Vamos poniendo nuestra atención, nuestra observación y tomando decisiones conscientes. Sumamos un poco más de nuestra mirada.

MOVIMIENTO! Cuánto nos movemos y cómo nos movemos hace una gran diferencia.


¿Cuál es la bebida que más consumís? y la que consumen tus hijos?


Muchas veces los adultos nos sentimos incómodos en el silencio y tendemos a llenar los espacios con palabras, la mayoría de las veces de manera automática e innecesaria. 
Los invitamos a observar que sucede si cuando están con un niño haciendo cualquier actividad, se quedan en silencio la mayor parte del tiempo y usan el lenguaje de manera muy intencional y sólo lo mínimo y necesario, incluso pueden usar mucha más comunicación no verbal y ver qué pasa.
A veces, el solo hecho de darles el espacio, tiempo y silencio produce resultados maravillosos…

Vale la pena, frenar un minuto, observar nuestras acciones, pensamientos y palabras, y reconocer nuestras más profundas creencias sobre las posibilidades para nuestro hijos. También podemos cambiar si así lo queremos.


Valorando los cambios - menos espasticidad, un brazo que se mueve con mayor comodidad, una palabra nueva, una expresión diferente, un deseo nuevo, una forma distinta de sentarse, de pararse, un abrazo inesperado, nuevas emociones, dormir más profundo, identificar una letra, cambios, cambios, cambios. El aprendizaje es cambio constante.

Observarlos y valorarlos para fortalecerlos, amplificarlos y potenciarlos en este camino de transformación!





El Poder del Tacto - Masajes para las manos

Los masajes son un recurso ampliamente utilizado, ya sea que los utilicemos con algún objetivo terapéutico, para generar conexión en algún juego o simplemente por placer, cuando los hacemos podemos tener en cuenta algunos principios básicos que además le brindarán la oportunidad a nuestro hijo de percibirse a sí mismo, de llevar su atención a sí mismo y con esto incrementar su actividad cerebral.

Debido a que muchos de nuestros hijos tienen que avanzar en su motricidad fina o a veces se llevan mucho las cosas a la boca, vamos a empezar a profundizar en los masajes en las manos. (Muchas veces poner el foco en las manos reduce el uso oral de los objetos)

Todo lo enunciado puede aplicarse a los masajes en cualquier otra parte del cuerpo.

Masajes en las manos

1)   Tiempo aproximado del masaje entre 5 y 10 minutos.

2)   Realizar dos o tres veces al día durante dos o tres semanas y observar cambios que se hayan producido.

3)   Realizarlo con tacto firme pero con la mínima fuerza necesaria para que él/ella pueda sentirse a sí mismo.

4)   Hacer movimientos lentamente.

5) Durante el tiempo del masaje priorizar el silencio, no llenar nosotros el momento con palabras, es un tiempo de conexión, donde buscamos facilitar que él/ella se observe a sí mismo.

6)  Nuestra atención y conciencia elevan su atención y conciencia.

7) Percibirnos también a nosotros mismos, ¿Cómo estamos sentados? ¿Estamos cómodos? ¿Podríamos hacer algo para estar más cómodos? Es importante mantenernos conectados con nosotros mismos.

8) No juzgar ni querer cambiar lo que observamos. Lo que es, es perfecto de esa manera, aunque no podamos comprender o entender el por qué de algo, no significa que eso no sea perfecto en sí mismo. Sólo es posible aprender y crecer desde el lugar en que cada uno está. Si tu hijo tiene un callo por morderse la mano (por ejemplo) o no puede mover algún dedo, o es hiperlaxo o muy rígido en sus movimientos, simplemente observa, no juzgues. Sólo desde el observar sin evaluar ni querer cambiar, sino desde valorar el presente podemos expandirnos, crecer y aprender.

9)  Valorar y entusiasmarse por cada cambio que observamos. Amplifica la experiencia.

10) Ser muy respetuosos de la respuesta de nuestro hijo, si él no quiere los masajes, lo dejamos, y no insistimos. Si él quiere continuar después de que terminamos entonces continuamos. Confiemos en que él sea nuestra guía.

11)  No forzar nunca ningún movimiento.

12) No usar ningún producto posibilita una percepción más auténtica de sus manos, pero ocasionalmente podemos utilizar algún producto y hacer ciertas variaciones, alternando entre crema neutra, algún aceite con perfume, aceite de oliva, crema con unas gotitas de esencia, aceite de coco, etc. Con esto también sumamos el olfato a la experiencia.

13) Utilizar variación en los movimientos que realizamos, mover sus manos de forma no habitual, por ejemplo entrelazar dos de sus dedos entre sí, entrelazar sus dos manos, sus manos con tus manos, etc. Mueve sus manos y dedos de diferentes e inusuales formas. Dedo por dedo, la palma de la mano, las articulaciones. Siempre lento, amable, suave, atento.

14)  ¡Disfrutar!. Si no disfrutas honestamente la actividad entonces no la hagas.

15) Mantenerse presente, conectado, entusiasmado, curioso. Realizar los masajes como si estuviéramos guiando a nuestro hijo en el proceso de descubrirse, de observarse, de elevarse. Y eso es lo que estaremos haciendo.


Si estás interesado en leer el libro "Niños más allá de los límites" de Anat Baniel, escribinos a info@cerebra.com.ar