Quantum SCIO llegó a nuestras vidas de la mano de Joaqui, como tantas cosas nuevas e inesperadas que aprendimos e hicimos por nuestro hijo, o en realidad, él hizo por nosotros…
A inicios de 2016 adquirimos la SCIO, en esa oportunidad fue Rodrigo quien se capacitó en su uso y desde entonces la ha utilizado con Joaqui y con el resto de la familia. Luego de dos años y medio de nuestro uso particular, decidimos incorporarla en CeRebra como un nuevo servicio para los niños y las familias, entendiendo de su valor y beneficio en la restauración de la salud.
Siempre sumando posibilidades, opciones y variables, en nuestra clara intención de expandir lo posible…
Tecnología cuántica al servicio de la salud
El cuerpo humano, como cualquier ser vivo, produce bio-electricidad y por lo tanto genera un campo electromagnético.
El avance más profundo de la medicina natural de los últimos años es la utilización de modernas tecnologías capaces de interactuar con el campo electromagnético humano. Entrar en diálogo con él, medir sus fluctuaciones y generar variaciones cuánticas de energía que le direccionen hacia su equilibrio y autorregulación.
El procedimiento de una sesión es sencillo. Se conecta a la persona al dispositivo a través de unos sensores en la cabeza y extremidades. De esta forma se toman sus medidas electromagnéticas y se procede a la lectura y regulación de los desajustes encontrados, luego se diseña la estrategia terapéutica más adecuada.
Cada sesión dura aproximadamente dos horas en la cual se experimenta una agradable sensación de relajación y bienestar.
El efecto terapéutico es extremadamente eficaz, preciso, indoloro, no invasivo, exento de efectos secundarios, bio-compatible y combinable con otras formas de tratamiento.
Cualquier persona, adulto o niño, puede beneficiarse de el uso de esta tecnología.

“La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniana. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.”
Bruce Lipton
SCIO reestablece el equilibrio del organismo desde el origen y de manera integral, tanto a nivel biológico como emocional. La gran diferencia con la medicina alópata es que SCIO no entiende la salud como la curación de órganos separados por especialidades médicas, sino que integra todos nuestros niveles energéticos. El principio de SCIO es el de la medicina integrativa: a todo cambio emocional corresponde un cambio físico, y a todo cambio físico corresponde un cambio emocional.
SCIO es uno de los métodos de BioResonancia más avanzados del mundo.
* Testea más de diez mil ítems electromagnéticos en diez minutos.
* Envía información a cada parte del cuerpo y recibe la respuesta del estado de la persona.
* Detecta todos los desórdenes que hay a nivel orgánico como vitaminas, enzimas, hormonas, neurotransmisores, entre otros.
* Permite corregir y revertir los patrones de desequilibrio.
Sesiones de SCIO en Valeria del Mar - Consultas y turnos por whatsapp al + 54 911 7003 8627
Dr. Deepak Chopra - Curación Cuántica
LA BIOLOGÍA Y LA MEDICINA están en vísperas de una gigantesca revolución. Hasta ahora solo se tenía en cuenta el concepto químico de los mecanismos biológicos en el estudio de los fenómenos de la vida. Se consideraba que el funcionamiento de un organismo y los sucesos celulares, que son la manifestación de la vida, se regían exclusivamente por reacciones bioquímicas. Toda la farmacología se basa en esta norma. Sin embargo, con esta explicación en ocasiones muy profunda, de los hechos biológicos constatados, hay elementos que faltan o que incluso se contradicen: la exploración de un fenómeno celular cualquiera, aislado, desde su origen, no tiene un explicación plausible y racional. En este momento son, la física de las ondas electromagnéticas y la física cuántica, las que nos aportan una nueva visión de las cosas; una visión más inmaterial, menos tangible en el plano de la materia y que traen la semilla de una inmensa revolución cultural que marcará nuestra época.
La Física cuántica ha apoyado y ampliado los postulados de Albert Einstein sobre materia y energía, presentándonos la realidad del ser humano como un conjunto de sistemas de diferente nivel vibratorio en constante interacción, de los que el cuerpo físico solo ocuparía el nivel más denso siendo los otros niveles los correspondientes al plano energético, al mental y al espiritual.
¿Qué es la CURACIÓN BIOENERGÉTICA?
LA BIOENERGÉTICA se basa en el principio de que todo cuanto es, es conciencia o energía en diversas manifestaciones. Considera al ser humano como una unidad de conciencia en evolución, producto de la integración de diferentes campos de energía o niveles: físico, emocional, y mental-espiritual y concibe la enfermedad como una consecuencia de la fricción entre estos niveles de conciencia.
Con muchísima frecuencia, el cuerpo físico es el lugar donde se manifiesta la enfermedad, pero muy rara vez se puede localizar su origen en el cuerpo físico. Como trastorno energético la enfermedad se origina en nuestro campo energético. En este contexto, las terapias vibracionales sutiles ejercen su mecanismo de acción fundamental sobre el campo de energía, lo que desencadena una acción o efecto secundario sobre el cuerpo físico. El cuerpo energético, el "molde" o arquetipo sobre el cual se construye el cuerpo denso, rodea al cuerpo físico como si fuese una especie de envoltura imperceptible a los ojos físicos porque vibra en una frecuencia más alta. El cuerpo energético es sensible, entre otros estímulos vibratorios sutiles, a la luz, el color, el sonido, las formas y figuras, los campos electromagnéticos y las imágenes mentales, a los cuales reacciona sin necesidad de que haya un contacto físico directo. Estos estímulos son las herramientas básicas de la terapia energética sutil, que reconoce la capacidad del organismo de curarse a si mismo.
A pesar de que la existencia de la energía vital que nos rodea es conocida desde hace milenios por las Medicinas orientales, en Occidente ese hecho solo empezó a aceptarse en los años cuarenta cuando el neuroanatomista H. Burr, de la Universidad de Yale, demostró la existencia de los campos energéticos que rodean a todos los animales y vegetales vivos. Al mismo tiempo, el investigador ruso Semion Kirlian desarrolló la fotografía electrográfica que permitía visualizar las alteraciones que se producían en la energía vital de organismos enfermos.
En la actualidad, de acuerdo con las últimas investigaciones en medicina energética o vibracional "todo elemento vivo está rodeado por un patrón holográfico de energía que aporta información codificada para el desarrollo del embrión y posteriormente del feto, así como una plantilla para la reparación celular en caso de daños infligidos al organismo en vías de formación" (Dr. Richard Gerber - La curación energética).
EN CASOS EXCEPCIONALES incluso hemos visto que es posible la restitución anatómica allí donde los conocimientos médicos convencionales decían que era literalmente imposible, lo que revela que más allá de materia y energía hay un lugar en la conciencia donde la enfermedad por avanzada que esté pueda ser reversible. Este es el territorio de la sanación espiritual, en el que el alma del paciente, el sanador interior, es el actor principal.
LA MAYOR Y CRECIENTE aceptación e interés de estas terapias curativas bioenergéticas, se debe, al margen de los extraordinarios resultados, al creciente número de estudios de investigación que tienden a validar estos cambios fisiológicos y beneficios curativos obtenidos tanto por médicos como terapeutas en el ámbito de la salud que las utilizan.
PARA LA MEDICINA ENERGÉTICA, la salud es un fenómeno multidimensional que implica los aspectos físicos, psicológicos y sociales. Es esencialmente dinámica y se caracteriza por fluctuaciones continuas, múltiples e interdependientes de estos diferentes aspectos. Tener salud significa pues estar en sincronismo consigo mismo físicamente, mentalmente y también con el mundo que nos rodea. En lugar de cultivar la fobia de los microbios y de los virus, hay que preocuparse prioritariamente, del organismo huésped en relación con su entorno.
CUANDO, en su existencia, un individuo no evoluciona de manera sincronizada en su vida interior y en relación al mundo exterior, corre el riesgo de conocer la enfermedad. La ENFERMEDAD aparece entonces como la consecuencia de un DESEQUILIBRIO y de una ruptura de la armonía que afecta al terreno y de la que la perturbación puede manifestarse en todos los niveles del organismo para generar síntomas de naturaleza física o psico-fisiológica. Esta visión dinámica de la enfermedad reconoce específicamente la tendencia innata del organismo a curarse por sí mismo, es decir, a restablecer por sí solo el estado de equilibrio, dando lugar a crisis de enfermedad normal y natural que representa los medios de que dispone el organismo para restablecer dicho equilibrio.
"El microbio no es nada. El terreno lo es todo". - L. Pasteur